Abrí los ojos en el hospital... no sabía muy bien porqué estaba allí, pero el corazón me dolía como nunca... El médico entró a mi habitación poco después de abrir yo los ojos... intenté alzar la cabeza para hablar un poco con éste, entonces mi pechó se encojió y comencé a toser... tosía con tanta fuerza que casi no podía respirar y las toses no paraban... fuí a ponerme la mano en la boca entonces me dí cuenta de que estaba tosiendo sangre... el suelo de la habitación parecía un cuadro de arte abstracto formado con mi sangre... Entonces tosí algo biscoso... ensangrentado también... en ese momento cesaron las toses y me acosté otra vez... ahora me dolía todo el cuerpo.... y el corazón me iba a estallar... las únicas palabras que salían de mi boca en esos momentos eran "duele... duele..."
El doctor se me acercó y me puso unas cuantas inyecciones... tenía tanto dolor que ni las noté... media hora después empezé a dormirme... una media hora de dolor absoluto...
Abrí los ojos en la habitación del hospital otra vez, esta vez Cris estaba a mi lado, llorando.
- Ha sido por mi culpa... me lanzé y... ocurrió...
- Tranquila se me olvidó decirte que no puedo hacer muchos esfuerzos... Ha sido mi culpa, ven anda, acércate... - dije incorporándome.
- No te levantes... acabas de salir del quirófano...
- ¿Cómo? ¿Qué ha pasado?
- Te han transplantado un nuevo corazón... el tuyo ha muerto y era la unica forma de salvarte... almenos asi puedes seguir con vida...
- No creas eso... mi enfermedad seguirá desgarrando mi corazón, moriré igualmente...
- Pero tu corazón... es nuevo...
- Pero mi sangre sigue infectada... no tengo cura.. solo tratamiento... necesito la muerte de muchas personas que me cedan sus corazones para vivir... para eso prefiero irme al otro mundo... no quiero que sigas viéndome así, muriéndome poco a poco...
- Tu no morirás, no permitiré que lo hagas...
- No eres tú, es mi enfermedad...
Cris se quedó mirandome triste, no sabía que contestarme, de pronto me volvieron a dar toses, sentía un ahogamiento profundo que me producía unas ganas intensas de arrancarme los puntos del pecho y quitarme el corazón ya transplantado... Me ardía el pecho, me mareaba, Cris parecía histérica, intenté decirle algo pero era imposible, me estaba ahogando y no podía decir nada... Cerré los ojos, solo esperaba el fin.
No hay comentarios:
Publicar un comentario