sábado, 19 de noviembre de 2011


Conforme pasaba el tiempo Cris me empezaba a tomar mucho mas cariño y yo empezaba a dudar de si lo de decirle que le quería era una buena idea... Si me fuese de golpe Cris se quedaría destrozada... y eso nunca me lo perdonaría... sabía que mi corazón no aguantaría mucho más y no quería que pensase en un futuro conmigo... De vez en cuando salíamos a una cafetería cercana al piso a tomar algo o dábamos algún paseo por la calle, pero casi siempre estábamos en casa... en el sofá, ella sentada y yo con la cabeza en su regazo. Algunas veces notaba algunas lágrimas caerme al pelo... y cuando le preguntaba que qué le pasaba se secaba las lágrimas rápidamente y me decía "Nada... no me pasa nada" con una sonrisa en la cara... Algunas veces pensaba que Cris sentía pena por mí, otras que se desilusionaba al pensar que pronto moriría...
- Marcos... ¿te duele el corazón?
- De siempre me ha dolido y de siempre me dolerá... pero tu tranquila, es normal, mi corazón se fuerza mucho para enviarme la sangre necesaria...
- Pero exactamente, ¿qué tienes en el corazón?
- Mi corazón no crece... me pasa desde los 15 años...
- Entonces... tu corazón es más pequeño de lo normal ¿no?
- Exacto... y al ser tan pequeño no puede bombear toda la sangre que necesito...
- Y entonces... ¿por qué es mortal?
- Mi corazón recibe mucha sangre y se llena más de lo que debe... esto lo desgarra poco a poco y asi va matándome lentamente...
Cris se quedó mirándome llorosa y me abrazó... sentía sus lágrimas mojando mi camiseta... Cris sufría mas que yo por mi muerte... y se le notaba muchísimo... Puso la mano en mi pecho, al parecer buscaba el latido de mi corazón...
- No lo notarás, es muy débil... - le dije, me miró llorosa - solo notarás un debil latido aquí... - le dije llevando su mano a mi cuello - si te concentras lo notarás...
- Tu corazón late muy lento... cada vez más lento...
- ¿Qué? Dejame ver...
Mi corazón estaba a punto de pararse... cada vez tardaba más el latir... me faltaba el aire y me estaba empezando a ahogar... rápidamente señalé el desfibrilador a Cris, para que lo preparase... Tenía miedo, por una vez tenía miedo a irme para siempre sin decir adiós a nadie... le tenía miedo a la parca... la única mujer que no sintió pena por mí en ningun momento...
Abrí los ojos... todo permaneció borroso durante unos minutos... No sabía donde estaba... quizás en el infierno... quizás en el cielo... De pronto una voz muy dulce me llamó...
- Marcos... ¿estás ahí? No recuerdo cómo tomarte el pulso.. por favor hazme saber si me estás oyendo...
- Te he dicho que es así... mala memoria... - dije cojiendo su mano y acercándola de nuevo a mi cuello.
Cris me abrazó de tal manera que sentía su preocupación... seguía llorando desde el momento en el que cerré los ojos...
- Pensé que había echo algo mal... pensé que te había perdido para siempre... pensé...
- No pienses... sólo si lo piensas te preocuparás y eso es lo último que quiero... si tu sufres, yo sufro... No quiero verte llorar, cada lagrima que cae por tu rostro desgarra mi corazón y éste esta demasiado dolido ya... - dije secándole las lágrimas
La besé, este beso duró casi diez minutos, después volví a abrazarla, Cris se mantuvo llorando durante más de media hora, me dolía todo pero no la iba a dejar llorando desconsoladamente, aguantaría el dolor más mortífero con tal de calmarla...
Aquella noche hicimos algo más que dormir... no digo detalles mi intimidad es mi intimidad...

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