Al día siguiente Cris me había dejado una nota que ponía "He tenido que madrugar, si necesitas algo tienes mi número en tu móvil, disculpa el atrevimiento". Aquel día no venía el profesor de latín y me tomé la libertad de quedarme en casa toda la mañana.
Al medio día Cris volvió con los ojos llorosos y fué a encerrarse en su dormitorio, pero la detuve.
- ¿Qué ha pasado? Puedes contármelo, lo sabes.
- Lo siento mucho, Marcos esque soy nueva aqui y al intentar hacer amigos... pues se han burlado de mi y bueno pues al no tener ningun otro medio de relajación tengo que llorar...
- No seas estúpida, me tien.. digo hay gente muy imbécil por la universidad, ya deberías saberlo, has ido justo a hablar con Natasha ¿verdad?
- Si, parecía tan simpática que me junte con ella pero...
- Entonces ya nadie querrá juntarse contigo, esa chica es un demonio, le habrá contado a todo el mundo que eres horrible y desagradable... hizo lo mismo conmigo cuando salí con ella...
- Pero tu conoces gente aquí... yo no tengo a nadie... eres la única persona que conozco, y por lo que sé no nos vamos a ver en muchas clases...
- Cris... yo aqui estoy muy solo, tu eres la única persona que se a dignado a hablar conmigo durante años... no le des tanta importancia a la amistad aquí, nunca la encontrarás, te lo dice un experto, simplemente estudia y sácate tu carrera y huye de aquí o acabaras loca.
Cris se me quedó mirando un rato, dejó de llorar y me abrazó... La verdad es que me sonrojé un poco... Hacía tiempo que nadie me abrazaba y se estaba muy bien así.
Comimos y pasemos el dia hablando de cualquier tontería que se nos pasase por la cabeza, y de vez en cuando tenía que volver a animar a Cris... aun así creo que se reservó algunas lagrimas para la almohada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario